Cómo se puede ganar acertando 3 de cada 10
Parece imposible: perder 7 operaciones de cada 10 y terminar ganando. Pero es solo aritmética, y tiene un precio que casi nadie enseña: las rachas de pérdidas.
La cuenta
Lo importante no es solo cuántas veces aciertas, sino cuánto ganas cuando aciertas frente a lo que pierdes cuando fallas. Para compararlo se usa la R: lo que arriesgas en una operación. Si arriesgas el 1 % de la cuenta, 1R es ese 1 %.
Un ejemplo con diez operaciones, sin contar costes:
| Operaciones | Resultado de cada una | Total |
|---|---|---|
| 7 perdedoras | −1R | −7R |
| 3 ganadoras | +5R | +15R |
| 10 operaciones | +8R |
Con un riesgo del 1 %, serían alrededor de un 8 %, fallando 7 de cada 10. Es un ejemplo para entender la cuenta, no un resultado que se pueda esperar.
Cuánto hay que acertar
Cuanto más lejos está el objetivo, menos aciertos necesitas para no perder. Antes de costes:
| Ganas por cada 1R arriesgado | Acierto mínimo para no perder |
|---|---|
| 1R | 50 % |
| 2R | 33 % |
| 3R | 25 % |
| 5R | 17 % |
La trampa es que un objetivo más lejano se alcanza menos veces. Alejarlo no crea beneficio por sí solo: si tus entradas no tienen ventaja, el acierto baja lo suficiente para compensarlo y los costes te dejan en negativo.
Lo que cuesta de verdad: las rachas
Acertar 3 de cada 10 no significa que ganes una de cada tres operaciones de forma ordenada. Si cada operación fuera independiente de las demás, con un 30 % de acierto, esto es lo que pasaría en 100 operaciones:
- Al menos una racha de 8 o más pérdidas seguidas: en el 86 % de los casos.
- Al menos una racha de 10 o más pérdidas seguidas: en el 58 % de los casos.
Diez pérdidas seguidas al 1 % dejan la cuenta un 9,6 % abajo. Es normal en un sistema así, aunque funcione, y es fácil abandonarlo justo ahí. Por eso conviene arriesgar poco en cada operación. En la práctica las operaciones no siempre son independientes, así que las rachas pueden ser peores.
¿Y si acercamos el objetivo?
Da más tranquilidad: se acierta más y las rachas son más cortas. Pero cuando simulamos seis de nuestros robots con objetivos muy cercanos, de 1 a 1,5R, el acierto subió a la zona del 45-60 % y en 2025-26 el beneficio fue más o menos entre un 50 y un 80 % menor. En 2023-24, varios pasaron a perder.
Con objetivos intermedios la diferencia fue menor, y en algún caso casi nula. Mover el stop a break-even y hacer cierres parciales también nos dio menos beneficio en las pruebas donde los comparamos. Es lo que vimos en nuestros robots, no una regla para cualquier sistema.
Qué mirar en un sistema
Un acierto alto no basta para fiarse, ni uno bajo para descartar. Antes de decidir, pregunta por tres datos:
- La ganancia media frente a la pérdida media, con costes incluidos.
- La peor caída de la cuenta y cuánto tardó en recuperarse.
- Cuánto tiempo y cuántas operaciones cubre la prueba.